Wednesday, June 07, 2006

CÓMO CULTIVAR DESIERTOS

CÓMO CULTIVAR DESIERTOS
J. Sholto Douglas & Robert A. de J. Hart

"Los Bosques anteceden a las Civilizaciones y los Desiertos las siguen" - Chateaubriand

UN TERCIO de la superficie sólida de la Tierra es desértica. La evidencia de ciudades abandonadas, pozos y vertientes agotados, pinturas rupéstres y otras antiguos vestigios prueban que grandes áreas fueron alguna vez fértiles y estuvieron ampliamente pobladas. Uno de los desafíos supremos del Siglo Veintiuno debe ser encontrar modos de regenerar una considerable proporción de los desiertos del Mundo, de tal modo que ellos puedan nuevamente sustentar a los seres humanos bajo condiciones decentes de vida, y así atenuar la presión sobre las ciudades y otras regiones densamente pobladas causada por la explosión poblacional o demográfica. En décadas recientes esquemas importantes de recuperación e investigación de desiertos han sido realizados en varios países, notablemente en los Estados del Norte de Africa, en Israel, el Sudoeste de Estados Unidos y China. China recuperó casi dos millones de acres (ocho millones de hectáreas) de desierto en cerca de veinte años. Estos logros demuestran conclusivamente que, por medio de una combinación de técnicas modernas y tradicionales, es posible llevar la agricultura y la horticultura a áreas desérticas en gran escala. Al tratar con el crucial problema del agua, cuatro enfoques principales han sido desarrollados:

1.- Llevar agua por un canal o ducto desde el río, lago o cordillera más cercanos.
2.- Utilizar fuentes de agua subterráneas cavando pozos.
3.- Recoger la lluvia por medio de piscinas o depósitos.
4.- Plantar arbustos o árboles resistentes a la sequía.

Generalmente una combinación equilibrada de al menos tres de estos métodos ha sido empleada donde los proyectos han sido exitosos. Un énfasis creciente está siendo hecho en la importancia de encontrar las variedades de árboles y arbustos más adecuados para cumplir las múltiples funciones de: estabilizar el suelo; utilizar y controlar cualquier agua subterránea que esté disponible; atraer la precipitación y causar su absorción por el suelo; retardar la evaporación y proveer condiciones de atención para cosechas más sensitivas económicamente; tanto como proporcionar alimento, forraje, combustible, madera y posiblemente otros productos.

Una vez que los cinturones de árboles han sido establecidos, incluyendo especies forrajeras, es posible considerar la introducción de ganado robusto, y los canales de irrigación son algunas veces poblados con peces. Con el fin de ganar el mayor beneficio de todos los factores del ambiente, un proyecto de recuperación de desiertos científicamente planificado debe incluír un desarrollo de recursos multi-uso en líneas agro-forestales. Una de las grandes ventajas de hacer la plantación de árboles el encabezamiento de la recuperación de los desiertos es que los árboles, especialmente los de especies resistentes a la sequía, son menos dependientes del agua que las cosechas anuales; y esto reduce la necesidad de caros esquemas de irrigación, que a menudo involucran la construcción de grandes represas que ahogan miles de hectáreas de tierra y llevan a problemas de alcalinización. Los árboles buscan su propia provisión de agua, enviando sus raíces algunas veces cientos de metros hacia el subsuelo, y crean sus propios sistemas locales de irrigación, lo que beneficia a sus plantas vecinas de raíces superficiales como a ellos mismos, y que, siendo subterráneos, no están sujetos a la evaporación; mientras que, especialmente en climas tropicales, al menos la mitad del agua atrapada detrás de una gran represa puede evaporarse.

Para proporcionar los modestos requerimientos de humedad de los árboles jóvenes antes que sus raíces alcancen suficientes fuentes subterráneas, varios sistemas han sido empleados. En Algeria un sistema conocido como "potet masqué" ha sido desarrollado: Se planta el árbol a 20 cms. de profundidad, dejando un hueco de 40 cms. de diámetro alrededor de él; éste es entonces cubierto con 10 cm. de vegetación seca recolectada y cortada para ese propósito en otoño y primavera; luego, se agregan 10 cm. de tierra, para poner entonces piedras encima. Sólo dos litros de agua son aplicados al plantar; el "mulch" o acolchado de hojas secas puesto bajo tierra actúa como una esponja para retener la humedad y las piedras impiden la evaporación (un sistema similar ha sido aplicado a los áboles de aceite "tung" en Malawi. Cada árbol es plantado en una hueco cuadrado en el cual desechos de árboles son acumulados dejando que se descompongan, formando un cómpost natural que absorbe la lluvia y el rocío). En áreas onduladas, zanjas de contorno o terrazas levemente inclinadas, conocidas en Algeria como "banquettes", pueden construírse para recolectar y distribuír hacia los árboles cualquier lluvia que pueda caer; aunque el sistema puede hacerse aún más efectivo por el método empleado en las plantaciones de caucho de cavar hoyos de captación de sedimentación cerca de cada árbol, para captar el suelo fino arrastrado por el agua. Los "bunds", o pequeñas represas de tierra, son construídas comunmente para atrapar la lluvia que cae en los "wadis" o depresiones del paisaje; el agua es entonces dirigida hacia áreas cultivadas por canales. Una práctica seguida por los Bereberes en una planicie de piedra caliza en Tunisia es construir represas de piedra a lo largo de barrancos erosivos, y plantar olivos en el sedimento que se acumula detrás de las represas. Importante investigación en "agricultura de captación" ha sido llevada a cabo por el Prof. Michael Evenari, de la Universidad Hebrea de Jerusalén, en un área de mínima precipitación en el Neguev en el Sur de Israel. Copiando métodos usados por los Nabateos casi 2.000 años atrás, Evenari ha tenido éxito en cultivar miles de árboles de nueces, frutales y arbustos forrajeros en un área que a veces no recibe lluvia por once meses. El método que él emplea incluye la construcción de pequeñas represas de tierra de captación y de microcaptación de la lluvia (que él llama "limanes"), cada una de las cuales sirve sólo a un único árbol. Su sistema ha sido tan exitoso que está siendo adoptado en una mucho más larga escala bajo los auspicios de una organización benefactora Alemana en Afganistán. Evenari también introduce ganado, en su caso la muy resistente oveja Awassi, que es capaz de sobrevivir bajo condiciones desérticas. Un problema que afecta a ciertas áreas áridas es que el agua disponible, tanto subterránea como en la superficie, puede ser áltamente salínea.

Trabajo reciente emprendido en varias regiones ha mostrado que, en ciertas circunstancias, es posible emplear aguas saladas para regar, incluso con un D.T.S. (Dilusión Total de Sólidos) tan alto como el del agua de mar. Actualmente, el empleo de agua áltamente salobre para irrigación se limita a suelos arenosos, donde hay buen drenaje. Mucha investigación ha sido hecha sobre el tema en el Instituto de Investigación Neguev para Zonas áridas de Israel, donde hay alta provisión de agua subtarránea salobre, notablemente en un acuífero semi-artesanal cerca de 500 metros bajo el nivel del mar en el desierto occidental de Neguev. Investigadores están explorando dos soluciones al problema: el desarrollo de procesos de desalinización y técnicas agrícolas económicos que permiten el uso de de agua salobre no tratada para la irrigación. Tres técnicas de desalinización se han investigado hasta la fecha: La Osmosis Reversa, la Electrodiálisis y el Intercambio de Iones, y un número de plantas piloto han sido construídas. Mucho trabajo también ha sido hecho en Israel en el tema de reciclar aguas industriales y municipales. El uso de agua salobre para la irrigación debe incluír métodos que impidan la acumulación de salinidad en el suelo, y también encontrar o criar plantas resistentes a la sal.

Un método simple para cultivar plantas, incluyendo árboles, en áreas con problemas de salinidad,ha sido desarrollado por el Instituto Central de Investigación de Salinidad del Suelo en Karnal, India. Este se trata de enterrar vacijas de greda (ollas de barro de tierra arcillosa cocidas, que son microporosas), de alrededor de 30 centímetros de diámetro en hoyos, y llenarlas con tierra y estiercol. Se plantan entonces los árboles cerca de los vacijas, las que son llenadas con agua manualmente cada día. La investigación indica que este método, que es muy apropiado para áreas donde no hay problemas de mano de obra agrícola, implica mucho menos agua que sistemas convencionales de irrigación. El agua que sale por las paredes microporosas de las vacijas desplaza la sal del vecindario cercano de cada planta, por lo tanto puede prescindirse de técnicas de desalinización que impliquen el empapado de áreas enteras, lo que es muy derrochador de agua. La localización de cursos subterráneos de agua en zonas áridas puede a menudo ser descubierta al estudiar fotografías aéreas, para buscar las líneas a lo largo de las cuales crece vegetación indígena sobreviviente. Para la estabilización de dunas, de tal modo que árboles y arbustos puedan ser exitosamente establecidos, la pulverización con petróleo o emulsiones se ha visto en el norte de Africa que es una solución satisfactoria.

En los desiertos de China, las arenas móviles son cubiertas con corrales cuadrados hechos a mano de tierra, malezas, ramas de árboles y guijarros, plantándose los arbolitos en el medio de cada corral. Los árboles que han sido encontrados más aptos para estabilizar dunas en el Neguev y el Norte de Africa han sido los tamariscos, que pueden soportar sequias muy severas, y varias especies de acacia y eucaliptus, que envían rápidamente raíces hacia el subsuelo para captar las aguas subterráneas. Es importante recordar, sin embargo, que el eucaliptus requiere grandes cantidades de agua - se ha estimado que un único árbol puede transpirar 21 litros al día. Las plantaciones de eucaliptus se han empleado en gran escala en Israel para la recuperación de pantanos. Por lo tanto, es importante evitar el uso de eucaliptus en áreas donde se sabe que la provisión de aguas subterráneas es escasa; de otro modo existe el riesgo de que ellos causen que los pozos y los manantiales se sequen.

Algunas veces, si se prohibe todo el pastoreo en una zona árida que se esté recuperando, habrá suficiente regeneración de los pastos naturales y otros tipos de vegetación para estabilizar las arenas. Las especies silvestres pueden ser usadas entonces como cultivos nodrizas para los árboles económicos. En algunas partes del Neguev y el Norte de Africa se ha encontrado posible plantar árboles sin necesidad de hacer círculos de tierra alrededor de ellos para el regadío, ya que la tierra suelta conserva la humedad, permite la libre circulación de oxígeno y minerales, y anima así a desarrollar un buen sistema de raíces. Sin embargo, un nuevo sistema de regadío llamado "irrigación de pulso" por el Dr. Benjamin Zur, de Technion, el Instituto Israelí de Tecnología, puede proporcionar los resultados más eficientes con un bajo gasto de agua. Probablemente el árbol más ampliamente usado para las primeras etapas de proyectos de recuperación de desiertos es la acacia, muchas especies de la cual son áltamente resistentes a la sequía. En un proyecto patrocinado por Oxfam diseñado para detener el avance del desierto del Sahara en el área del Níger de la zona del Sahel, grandes cantidades de semillas de acacia fueron sembradas, algunas encapsuladas en el estiércol de cabras que se habían alimetado en arbustos de acacia. La cabra, cuyo pastoreo incontrolado ha sido una de las causas principales de la expansión de las condiciones desérticas, fue así utilizada para ayudar al proceso de regeneración por medio de su estiércol. Dos otros árboles que resisten condiciones de alta aridez son el olivo y el carob, aunque el Prof. Evenari ha encontrado que, para propósitos de su esquema de captación de lluvias, los árboles más eficientes han sido el almendro y el pistacho.

El Prof. Evenari ha cultivado también exitosamente manzanos, perales, albaricoques (nectarines), viñas y frambuesas, mientras que Wendy Campbell-Purdie, en su esquema de recuperación de desiertos en Bou Saada en Algeria, tuvo éxito en establecer árboles cítricos, higos, granadas y acacias de miel (honey locust). En China, muchos huertos frutales han sido plantados en áreas desérticas, siguiendo a las plantaciones pioneras de arbustos resistentes a la sequía, tales como la salvia arenera y el sauce arenero, y de cordones verdes de árboles que, en zonas más templadas, incluyen álamos, abedules, olmos y cipreses. En el desierto de Gobi, grandes plantaciones de dátiles Chinos han sido establecidas. Las palmeras de dátiles son, por supuesto, una característica de muchos oasis en el Sahara y en el Medio Oriente. En Tunes, existen oasis donde se cree que los dátiles han sido cultivados continuamente desde los tiempos Romanos. La alta palma de dátiles es muy adecuada para un sistema de dos o tres niveles, ya que árboles bajos, tales como los olivos, los albaricoques, y variedades de higueras y cítricos pueden crecer bajo ellas, con porotos y otros cultivos leguminosos en el nivel del suelo, para inyectar nitrógeno al suelo para beneficio de la entera comunidad de plantas. Por medio de este tipo de cultivo ecológico, un muy alto grado de productividad puede ser alcanzado, incluso en áreas áridas. Arboles que crecen alto, con cubiertas de follaje para el nivel más alto de un sistema multinivel en áreas no áridas, incluyen al nogal y la pacana.

Otros árboles productores de alimento que soportarán condiciones áridas incluyen al caqui y a los pinos productores de nueces, de los cuales un gran número crece en colinas que de otro modo serían estériles en Nuevo México. El Instituto Neguev de Investigación para Zonas Aridas ha experimentado con cientos de tipos de arbustos perennes que han probado su utilidad para la producción de alimentos. Muchas especies han sido importadas de Australia, la que, como un continente relativamente nuevo, no ha pasado la historia del sobrepastoreo que ha empobrecido la vegetación desértica de Asia y Africa, y que por lo tanto ofrece una amplia selección de arbustos alimenticios resistentes a la sequía. Después de realizar plantaciones experimentales en los viveros del Instituto, las especies más exitosas, que incluyen arbustos salobres y arbustos acacias azules, fueron plantadas en grandes parcelas en varias partes del Neguev, y, en un periodo posterior, luego de que fueron cultivadas especies mejoradas, una gran plantación fue realizada en el área del Beersheva, donde la lluvia ráramente excede las ocho pulgadas al año. Aunque no se aplicó ninguna irrigación, esta plantación creció hasta convertirse en lo que se ha llamado una "selva verde", siendo pastoreada por tanto ovejas como ganado.

Los suelos desérticos son a menudo muy ricos en minerales, de tal modo que cualquier cultivo que pueda establecerse en ellos es de sobresaliente calidad y valor nutritivo. Esto ha sido ampliamente demostrado, de acuerdo al señor St. Barbe Baker, en los esquemas de colonización de desiertos inaugurados en Egipto por el Coronel Nasser. En la provincia de Tahrir, por ejemplo, son cultivados vegetales de primera clase en arboledas de naranjos en parcelas de cinco acres (aprox. 2 ha.), distribuídas a los colonos e irrigadas por canales alimentados del Nilo, poblados con peces comestibles. Técnicas de uso múltiple de la tierra, incluyendo amplia plantación de árboles en líneas agro-forestales, aliviarían no sólo los problemas de escacez de alimentos en muchas áreas afligidas, sino que también ayudarían a conservar los recursos naturales y a proveer ambientes placenteros y estimulantes, contribuyendo así a revertir la actual tendencia de la migración de la población rural hacia las ciudades. La forestería tridimensional es la antítesis de la agricultura de un tipo de cultivo o la plantación de un único tipo de árbol que, al ser monocultivos, tienen que ser aislados de los factores naturales. Por el contrario, la agro-forestería apunta a crear complejos ecológicamente equilibrados, a trabajar en armonía con la Naturaleza, pero capaces de producir retornos beneficiosos. Por esta razón, los métodos son plenamente compatibles con los principios y la práctica de la conservación y la protección de la vida silvestre. A aquellos que actualmente se oponen o les disgustan las reservas naturales se les quitará mucho el piso bajo sus pies cuando sea conocimiento general que hay una manera de integrar los resultados económicos con la preservación y de hecho mejoramiento del campo.

No sólo puede la forestería tri-dimensional hacer posible el conducir opoeraciones agri-silviculturales dentro de las reservas naturales, sin dañar su propósito esencial, sino que puede también abrir nuevas avenidas de empleo y uso de la tierra que ahora permanece abandonada, proporcionado una poderosa contra-atracción a la amenaza de la persistente industrialización y a los males de la expansión de las megalópolis divorciadas de la vida del suelo fértil. En estos días de expandida contaminación, los árboles pueden desempeñar un valioso servicio al purificar la atmósfera de regiones cercanas a conurbaciones industriales. Los árboles que son especialmente útiles a este respecto son la acacia de miel (honey locust), ciertas especies de pino (la Selva Negra en Alemania es conocida por su saludable atmósfera) y el álamo balsamero (balsam poplar), cuya deliciosa fragancia, bajo favorables condiciones de viento, puede ser hecha flotar sobre una amplia área.

La plantación de árboles, especialmente para la estabilización de las riveras de los rios, puede también hacer mucho para prevenir las inundaciones que causan devastación en muchas partes del mundo. Los esquemas de agro-forestería ofrecerían condiciones favorables para los dispositivos de la tecnolog’a alternativa, que causan m’nima contaminación y agotamiento de recursos no-renovables. Por ejemplo, al crear un sistema de cinturón verde, sería posible dejar una brecha entre un cinturón o entre dos cinturones, constituída por la plantación de árboles excepcionalmete resistentes al viento plantados en la dirección del viento prevaleciente. Esto tendría el efecto de hacer pasar por un tunel - y por lo tanto intensificar grandemente - la fuerza del viento; y el final del pasadizo sería un sitio apropiado para un molino de viento generador de electricidad o bombeador de agua. Si pequeñas represas son construídas en conección con esquemas de irrigación, ruedas de agua pueden ser insertadas, tanto para la irrigación como la generación eléctrica o para molinos moledores de granos.

En Israel, a los asentamientos avanzados en los desiertos se les proporcionan pequeños turbo-generadores de un kilowatt alimentados con energía solar, y son capaces de proporcionar luz para veintiseis familias e irrigación para ocho acres de tierra de cultivo (3,2 ha.). Aparatos calentadores solares pueden también ser construídos para hogares e invernaderos, y el estiércol del ganado hogareño puede ser convertido en gas metano para calefacción y energía. Estos son unos pocos ejemplos de las instalaciones técnicas que pueden ser construídas en un esquema agro-forestal. Otros son: aserraderos; molinos para la fabricación de papel; fábricas enlatadoras; fábricas para la producción de alimento animal; fábricas para el procesamiento de fibras, pegamentos, aceites y otros productos forestales; fábricas de muebles; y talleres comunitarios para la manufactura y mantenimiento de la maquinaria agrícola, especialmente la maquinaria del tipo tecnología intermedia o apropiada (N. del T.: ver nota al final sobre una biblioteca portátil de tecnologías apropiadas y datos sobre el ITDG - Intermediate Technology Development Group), apropiada para comunidades descentralizadas en áreas relativamente no desarrolladas.

La agro-forestería misma envuelve un número de tareas habilidosas, tales como podar, injertar, y el cultivo de especies mejoradas de árboles y ganado, tanto como que hay espacio para institutos especializados de investigación para investigar los muchos caminos de desarrollo que abre el concepto de tres dimensiones, especialmente las relaciones ecológicas entre varios árboles y otras plantas. Poe ejemplo, es sabido que si ciruelos son entreplantados con grosellas, la asociación es mutuamente beneficiosa, pero la razón científica para esta eficacia - y la de muchos otros sistemas de cultivos multiples encontrados en la agricultura tradicional - nunca a sido investigada. Poe el desarrollo de proyectos agro-forestales, tanto de pequeña como de gran escala, incorporando técnicas ecológicas como conservacionistas, sería posible incrementar grandemente la productividad de casi cualquier área donde crezcan los árboles. Numerosas oportunidades pueden abrirse para esquemas de autosuficiencia, tema que despierta gran interés hoy en día; las familias pueden subsistir proporcionándose todas sus propias esenciales necesidades de alimento, combustible, ropa y vivienda sin excesivo gasto y trabajo, en parcelas muy pequeñas desde, digamos, dos acres (8.000 metros cuadrados - un pedazo de tierra de 80 x 100 mts.) hacia arriba.

Dentro de un complejo agro-forestal nuevas comunidades rurales pueden ser establecidas, llegando a proveerse todas las necesidades físicas y culturales de la Humanidad, e implicando habilidades de todo tipo, lo que les daría a sus habitantes un status plenamente comparable con el de los trabajadores urbanos. Esto puede bien llegar a ser una atracción poderosa para los jóvenes de ambos sexos con mentalidad técnica de hoy en día, revirtiendo así el movimiento hacia los poblados y ciudades, solucionando problemas de desempleo y contrarrestando todos los efectos indeseables de la urbanización excesiva. Otra gran atracción de tales esquemas serían las oportunidades de alcanzar los más altos grados de salud que sean alcanzables para los habitantes de los poblados. Los productos de una granja hortícola (forest farm) son capaces de proporcionar todas las necesidades nutricionales tanto de los seres humanos como de los animales, y los habitantes de comunidades, subsistiendo de alimentos frescos y localmente producidos, en ambientes no contaminados, pueden bien gozar de niveles de positiva salud que son raramente conocidos hoy en día. Los productos de los árboles son especialmente ricos en las vitaminas y minerales de las que carecen tantas dietas actuales de los habitantes tanto de los poblados como de los ciudades.

Las civilizaciones han surgido de la inmensa fertilidad y el amplio poder de satisfacer las necesidades humanas proporcionados por condiciones forestales. Más tarde las mismas civilizaciones han sucumbido a la devastación y erosión causada por el corte excesivo e incontrolado de árboles, sin consideración por la regeneración natural, y los lugares de muchas antiguas ciudades son ahora desiertos inhabitados. De un amplio movimiento para el establecimiento de bosques hortícolas en muchas partes del Mundo, es posible avisorar el establecimiento de nuevas civilizaciones ecológicamente fundamentadas, más vitales y más profundamente satisfactorias de todas las más profundas necesidades humanas que cualquiera conocida del pasado.

Extractado y traducido del libro "Forest Farming" (Ediciones en 1976, 1980, 1984, 1985, 1993) de J. Sholto Douglas & Robert A. de J. Hart, con prólogo de E. F. Schumacher, por Pedro di Girólamo.

El libro puede encontrarse en la biblioteca en CD ROM o Microfichas de Tecnología Apropiada publicitada en el siguiente Sitio Web: www.villageearth.org . También puede encargarse el libro en su versión en papel al Intermediate Technology Development Group (ITDG) en el siguiente Web Site: www.itdg.org

4 Comments:

Blogger Marcelo said...

A las experiencias señaladas deberían incluir lo que ocurre en el Desierto de Atacama. Por ejemplo, en la Pampa del Tamarugal (precipitaciones promedio 0,6 mm/ año, con 3.600 mm de evaporación de bandeja). Aquí existe una experiencia desarrollada desde los años 60´en los que se denomino el "Plan de Reforestación de la Pampa del Tamarugal", logrando recuperar cerca de 21.000 ha. Estas fueron planificadas para servir además como fuente de alimento a distintas especies ganaderas. Parte de esa experiencia se mantiene con pequeños productores. Pero cada vez más se incorporan agricultores a trabajar en la Pampa, realizando cultivos de cucurbitáces, hortalizas de hojas, frutales y otros.
Parte de lo que se observa hoy se debe a la incorporación de las nuevas técnicas de riego (goteo, aspresión) pero aun se pueden encontrar zonas en las cuales los antiguos habitantes realizaron distintos cultivos, utilizando dicersas estrategias.
Por ejemplo, los denominados Canchones durante el período de la explotación salitrera, el uso de las quebradas.... etc.

Es decir, el ingenio del hombre (y su necesidad), es capaz de encontrar soluciones e implementarlas para lograr obtener producción agrícola.

Entonces, la pregunta talvez sea de qué herramientas contamos para solucionar el problema. Actualmente parece ser la controvertida biotecnología.

2:29 PM  
Blogger jorge said...

el año 78 estuve trabajando en pampa del tamarugal. casi 30 años despues me toco volver a foresta, alrededor de tres mil has.puedo apostar que este enorme esfuerzo no fue casi reconocido por nadie.para verdear el desierto primero se hace necesario un enorme cambio cultural, partiendo por los organismos publicos, seguidos muy de cerca por sus politicos

3:21 PM  
Blogger Granja S.DUH said...

Granja S.DUH...
tambien deberian incluir la experiencia de Granja S.Duh en Sahara Occidental, en un desierto abondonado unos jovenes deciden de cultivar palmeras y otros cultivos y estan en ello.

1:27 AM  
Blogger Granja S.DUH said...

This comment has been removed by the author.

1:28 AM  

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